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Legado
de los Movimientos Emancipatorios del Nuevo Siglo
Dra.
Lady Meléndez Rodríguez/MEP
Resumen
Esta
ponencia está dirigida a personas interesadas en asumir la
diversidad humana como materia prima para la potenciación
de la sobrevivencia y del conocimiento, en una sociedad del respeto
mutuo.
Precisamente
en este momento, los temas que las sociedades del mundo están
obligadas a discutir en torno a los derechos humanos, tienen que
ver con las demandas históricas de la ruptura de fronteras
étnicas, de la emancipación de las minorías
y del reconocimiento de la sobrevivencia potencial que se genera
de la convivencia en condiciones de diversidad.
La
Diversidad responde a un concepto universal bajo el que se ampara
la idea de que los seres humanos solemos diferir en muchos aspectos
personales y culturales como el género, la nacionalidad,
la etnia, la religión, la preferencia política, las
formas de conocer el mundo. Por lo que, en primer lugar, no podemos
ser forzados a seguir estándares de comportamiento y, en
segundo lugar, tales diferencias no obligan a establecer una organización
jerárquica de unos grupos humanos sobre otros, sino que más
bien reconoce que -equitativamente- todas las identidades VALEN.
De
allí que en los principales foros internacionales sobre derechos,
a través de los distintos medios de comunicación y
en nuestra vivencia cotidiana, haya un tema común que versa
sobre el reconocimiento mundial a la Diversidad. Tema del que se
derivan preocupaciones muy válidas en relación con
los cambios que demandan una nueva lectura de las declaraciones
sobre derechos humanos y, con esta, un nuevo paradigma al interior
de la organización social y de la administración de
los recursos para la vida.
La
Diversidad conlleva una importantísimo transformación
histórico-ideológica, en tanto descubre el enorme
valor y potencial humano de las diferencias, que equivocadamente-
han sido juzgadas como amenazas, como detracciones sociales que
merecen ser subyugadas y discriminadas; relegando, los grupos considerados
como "diferentes", a posiciones de significativa desventaja
social.
La
Equidad, que le subyace al enfoque actual de Diversidad, requiere
de un marco axiológico promovido por los principios emanados
de la carta universal de los Derechos de las Personas, por una idea
real de Democracia y por una ruptura de las posiciones maniqueas.
Esto
nos lleva a tomar siempre una posición más centralista,
que gira en torno a un nuevo lenguaje que refiere a la conciliación,
al consenso, al holismo, a la resolución pacífica
de conflictos, a la solidaridad, a la integralidad, a la inclusión
y a la no discriminación entre otros. Constituyéndose
en una urgente utopía la meta de un mundo seguro y en paz,
para un desarrollo global, aunque no globalizante, de todos los
grupos
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